11.6.06

cronología del imprevisto

La noche empieza con Rufus cantando Why am I always on a plane or a fast train?. Mientras salgo de casa, una mirada fugaz a Barcelona y un cosquilleo que me recuerda, después de tanto tiempo, por qué muchos autonautas acabamos aquí.

Carrera hacia el Petra y clementine y rutilia aguantando como heroínas las miradas asesinas de la camarera. Cenamos los tres juntos y hasta los platos se mueren de risa. Y al salir de allí ya no sé si estoy en París, Barcelona o Berlín.

Medianoche y me despido de ellas para encontrarme con él. Nota mental: deberían actualizar las indicaciones del metro en Paral·lel. La noche promete, no paramos de reír y no hay cola en el sitio. El truco está en las palabras, la música y el show. Las dos dj's alternan la barra de striptease con los platos y todo es tan ecléctico que me dan ganas de cantar ópera, si no fuera por que no sé cantar ópera.

Nos vamos a desayunar y en Universitat nos inventamos la conversación de los que pasan por delante. Lo más curioso es que los dos nos reímos sin hacer ruido, cualquiera que nos vea pensará que nos están dando convulsiones conjuntas. Se está haciendo de día, mejor será que nos vayamos. Pero segundos antes de tu parada me miras a los ojos y ¿No me vas a invitar a ver el mar desde tu casa?

Me quedo paralizado, tu parada se queda atrás y damos por hecho que vas a ver el mar desde el salón de casa. Pero en mi habitación todo se desmorona, un desastre tras otro, viento lluvia nieve frío y nada es lo que parece. Bajo cero. Estalactitas. Témpanos de hielo. Amantes de Círculo Polar sin sol ni horizonte. Sin círculo. Nadie estuvo tan lejos bajo las mismas sábanas. Despídete del mar, todos los peces han muerto.