22.12.05

disculpas, encuentros, traducciones, sueño.

Vaya, no he podido escribir en muchos días. Y ya tenía ganas. Julay, perdón por no actualizar, pero mira, si esto tenía que pasar para que me escribieras un comentario tan bonito, pues no me arrepiento de no haber escrito. :P
He conocido a un chico. El primer día que quedamos lo hicimos en el centro de Plaza Catalunya (para quien no lo sepa, es ENORME), y los dos teníamos que llevar algo rosa porque habíamos declarado ese encuentro como Freaky. Como yo todo lo hago a lo grande, no tuve mejor idea que llevarme una macrobufanda de I. que llevaba todo el espectro de colores fucsias que existe en la naturaleza (y fuera de ella). Panini (es que es italiano) llevaba una gorra con un trozo minúsculo de rejilla de color rosa pálido que encima se mezclaba con su pelo negro, así que ni qué decir tiene que aquello estaba un poco descompensado... Y entonces nos fuimos al Raval pero todo estaba cerrado, comimos (comió) algo y tomamos (tomó) una caña. Y acabamos hablando de lo mucho que nos apetecía dormir juntos como si de comprar lechuga en el caprabo se tratara. No es el Mago, ni mucho menos, pero sabe dormir muy bien.
Sé que dicho así suena raro, pero tiene una explicación. Uno de mis muchos Mecanismos Absurdos de Detección del Mago (un M.A.D.E.M. que llamo yo, que queda como más cool) consiste en evaluar a los tíos por cómo duermen con otra persona. Las variables que influyen son varias, pero a) la conversación, b) la manera de tocar y c) tamaño, forma y belleza de los pies (si es que algún pie puede ser bello) son las variables más a tener en cuenta. Claro, si ronca me toca los cojones, pero algo tan fútil no debe influir en una cosa tan importante. Y bueno, digamos que Panini no dormía nada mal. OJO, esto no es ningún manifiesto eufemístico sobre la forma de follar de alguien; si hablo de dormir, es dormir.
Joder, es que es tan bonito dormir con alguien por quien sientes cierto cariño, que el día que duerma con el Mago me parece que tendré la botella de oxígeno pegada a la cama por si fenezco del gusto. Aunque... Jag Hatar Fötterna! No me preguntéis por qué, pero hoy he aprendido a decir "Odio los pies" en sueco. (!) Estoy seguro de que el Mago tendrá los pies muy bonitos.
La verdad es que prefiero no contar nada de mis prácticas... entro allí y mi persona se vuelve tan cutre que hasta me hago risa yo mismo. El otro día tuve que calentar mi comida poniéndola encima de un radiador porque nadie me había explicado que cuando decían "comer aquí" se referían al bar de la esquina, y no a que traían la comida y con un microondas se la calentaban (eso es lo que pensó mi torpe mente infantil). Lo que peor llevo es lo de mis músculos faciales. Creo que la conexión entre mi cerebro y mi cara funciona realmente mal, porque no controlo mis expresiones. A veces alguien me saluda con su mejor sonrisa y mi boca simplemente no reacciona, se queda seria y apretada, como suele estar, y entonces la sonrisa que me dirijen se convierte en rictus de "qué desagradable", ¡pero yo por dentro le estoy preguntando hasta cómo va el by-pass que le pusieron a su madre! Aunque es más cutre cuando alguien me mira con cara de "apártate bicho inmundo", y de repente las comisuras de mis labios empiezan a separarse la una de la otra como si de imanes del mismo signo se tratara, mientras yo miro con ojos de horror, y acabo dedicándole la mejor de mis sonrisas (con ojos de horror), sin saber muy bien por qué. En ese momento el desprecio de su mirada se convierte en miedo y se aleja todo lo que puede de mí. Pero vaya, hubo un día que tuve una conversación a tres :) ¡No todo iba a ser negativo!
Y ahora tengo mucho sueño. Anoche dormí con Panini, hoy he estado 10 horas traduciendo y este post se ha hecho muuuuy largo, así que buenas noches... mañana me dan las llaves del piso, y quiero disfrutarlo al máximo. ¡OLÉ!